Un poco sobre este tiempo…

Mes de abril, y parafraseando al gran Sabina, ¿Quién me ha robado el mes de Abril?.

Esa mes en el que hace más frío dentro que fuera, en el que te encuentras con la disyuntiva entre zapatilla de chancla o de pelillo, en el que no aciertas la vestimenta ni llevando más capas que el maquillaje de las muchachas de “Mujeres, hombres y viceversa”…

Ese mes en el que o me ataca la migraña o la astemia, que trae consigo ese “impass”, y me recuerda errores cometidos en el pasado. Ese mes, en el que lejos de tener sentido, la vida se compone de recuerdos que si alguna vez conformaron un todo, y forjaron tu persona, hoy se tornan amargos y dispersos, y no dicen absolutamente nada de tí, ni en qué te has convertido.

Hoy no tengo ganas de remar. Y aunque he aprendido a quererme, siendo un pozo ignominioso de defectos, del que cambiaría pocas cosas. (quizá exceso de pecas, piel de naranja, o alguna de cana que ha empezado a aparecer), sigo en la más absoluta de las soledades, sabiendo que después de ocultarme a mí misma, quién eras, y lo que sentía por tí, he aceptado tu ausencia, con un amor profundo y sostenido, insondable, incongruente y disperso. Un amor que dice más de mí que yo misma, y que se ha convertido en la fuerza más grande de la que he hecho hasta ahora, la tremenda prueba de quererte dentro de mí, en silencio, incondicional  y eternamente, sin ninguna muestra hacia fuera de este sentir que demuestra, que los cuentos de Hadas existen (sólo que con finales menos dulces), que el amor puede ser para siempre y de que los sueños pueden palparse, cuando te siento a mi lado de noche, siendo consciente, de que no has estado, no estás ni estarás. Aún así, gracias por haberme demostrado lo grande y bello que es vivir, en cada uno de los momentos que viví contigo, y que jamás olvidaré. Te querré para siempre, te guste, o no.

Siempre tuya, aunque no estés.

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Estado Civil: Cansada (memoria de una estudiante y trabajadora de treinta y tantos)

Dejé de estudiar con 17 años.. No porque no tuviera claro que quería hacerlo sino porque no encontraba mi camino. Desmotivación, miedos, inseguridad, e incertidumbre.

Volví a estudiar con 22, (en medio había hecho un curso de Secretariado, útil entre 0 y -3 a nivel académico, los conocimientos..me los quedo). Comencé la ardua tarea de sacar bachillerato a distancia con jornada de 40 h semanales. No fue mal, 6,5 de media. Me presenté a selectividad a ver qué pasaba… y saqué un nada desdeñable 7.

Y ese fue el pistoletazo de salida a mi periplo. Me matriculé en Relaciones Laborales, no lo pude compatibilizar, así que tuve que dejarlo. Y ejerciendo esa capacidad de razonamiento absurdo que me hace tan particular, por no usar descalificativos, dije, quiero estudiar una carrera, no sé cual. Deducción al absurdo: Que esté cerca, que pueda hacerlo a distancia y que sea una Diplomatura. Turismo o Educación Social. ¿Acaso tengo culo de azafata?. Educación social.

Y años de dudas, agobios, pensamientos negativos, en mi barca a la deriva para encontrar solución en una deducción tan absurda, que me ha llevado navegando …a mi vocación.

A pesar de las dificultades que me he encontrado por el camino (cambio de modalidad de bachillerato, no una, tres veces, pérdida de asignaturas aprobadas, cambio de Diplomatura a Grado, y…esas manías que tiene la U.N.E.D que hacen desesperar al más aplicado…) sigo en mi propósito de ser Educadora Social. ¿Por qué? Porque es mi vocación. Pero yo no lo sabía.

La fe mueve montañas, este sistema educativo nuestro, con un cambio de Universidad en medio, aplica sus normativas tan incoherentes como los políticos que las aplican. Si sumo los créditos que llevo aprobados ante los dos cambios, (el de Grado, y el de Universidad) sumo créditos para carrera y media, y aquí sigo. Batallando. Del cambio de Universidad no me arrepiento en absoluto. (Bendita U.O.C, gracias por preocuparte por formar, y no sólo por hacer caja, como otras Universidades), pero del cambio a Grado, no, no seas así, no diluyas una asignatura en contenidos para dos, no proporciones un año más de “paja”, porque los contenidos de una asignatura los he vuelto a cursar en otra de nombre muy distinto pero que versa sobre lo mismo. No tengas la indecencia de quitar una año de la vida de las personas para no aportar formación adicional, sólo para que al finalizar tengan que matricularse en un master, porque de tanto diluir, encima han perdido currículo formativo.

No obstante, me declaro feliz en mi estado Civil de Cansada. Semanas enteras de trabajar y estudiar, de tener cualquier momento y conectarte a la Universidad para leer, que hace años que los únicos libros que leo son sobre Educación, que mi vida gira entorno a ella porque desafortunadamente no puedo dedicarme a ello aún. No estoy preparada. Lo dice mi titulación. Sé más que muchos que la ejercen. Lo dice lo que me he esforzado hasta ahora.

A todos los que empezáis así, a todos los que habéis decidido formaros hasta el último minuto de vuestra vida. A quienes habéis cambiado salidas por libros, a quienes sufrís de la incompentencia de reputados formadores, a los que a pesar de todo seguís remando día a día. Porque la formación es lo que os gusta, porque dos noches sin dormir merecen la pena cuando ves tu sobresaliente, y lo volverías a hacer mil veces más. Gracias.

Gracias por formar parte de esta comunidad inconexa de locos soñadores, de ánimas incansables que quieren algo más, y cuya necesidad sólo se satisface aprendiendo. Somos un inmenso maremágnum de personas anónimas, desconocidas, con un objetivo común, lo conseguiremos, y cuando terminemos..volveremos a empezar como un ciclo sin fin, el más gratificante que ha conocido el ser humano.

Vivir aprendiendo…

Cada minuto, cada instante en la vida es un regalo que debe aprovecharse al máximo, y aunque a veces las circunstancias no son las más propicias, es imprescindible aprender a discernir y valorar en su justa medida las situaciones buenas..y sobre todo las que no lo son tanto.

Dijo una vez Loles León, que “el tiempo, lo único que cura son los jamones”. Y es una gran verdad, porque el ejercicio de colocar cada cosa en su lugar, enfriar la situación y replantearse el camino es algo que debemos hacer todos, si queremos que ese tiempo transcurrido tenga su fruto.

 

Gracias por leerme!

Cuando la vida te pone a prueba…

Hay personas que llevan ciertas situaciones con más dificultad que otras. En mi caso, mi debilidad es la incertidumbre… Puedo enfrentarme sin problema a las dificultades que surgen, pero el período en el que la situación no está clara, que pueden pasar distintas cosas… Oh, sí! esa es mi absoluto talón de Aquiles.

Realmente todos tenemos una zona de confort que nos cuesta bastante abandonar. Esa zona de confort, para mí, que soy una persona activa y bastante dinámica, pasa por no saber cómo se desarrollarán algunos acontecimientos, y pueden ser cosas sin aparente importancia, como la compra de una vivienda, un vehículo, o una situación controvertida que, una vez resuelta no deja de “ser del todo decisiva para el resto de nuestra vida”, como sucesos que alterarán completa y radicalmente nuestro devenir vital.

La tranquilidad se me descompone cuando hay varias cuestiones en mi vida sin resolución a corto plazo. Me aniquila la energía.

No voy a decir nada de cuando la vida te da un giro de 180º, de repente en menos de un mes se suceden acontecimientos que afectan a tu vida sentimental, a tu estabilidad profesional, a tu lugar de residencia y al entorno familiar. Y dentro de la cabeza la incertidumbre, los pensamientos rápidos y sucesivos, ese círculo vicioso en el que la mente trata de resolver las situaciones que…como tal sólo resolverá el tiempo. ¿Cómo tener paciencia y saber encontrar la calma dentro de esta espiral de pensamientos y sensaciones? De momento con un ” en un par de meses me río de todo esto”. Pero ahora mismo mi cabeza a dos mil por hora no termina de encontrar la salida a corto plazo, porque como tal, no la hay.

De momento me calma la sensación de saber que he tomado las decisiones adecuadas, y que todo lo demás se irá colocando en su sitio, hasta volver de forma progresiva a la normalidad, al equilibrio.

¡Gracias por vuestro tiempo!

 

Alternativas para Runners!

Buenos días tempraneros!!

Hoy os hablo de distintos ejercicios que pueden mejorar nuestra condición crítica, que no sólo de carreras se hace un runner…

Para mí el ejercicio cardiovascular ha sido imprescindible, y el favorito. Hace ocho años conocí Body Combat, es una combinación de coreografías aeróbicas, con movimientos típicos de los deportes de “contacto”, Muay Thai, boxeo, Kickboxing, kárate…

Qué puedo decir, estuve y estoy totalmente enganchada. Liberas adrenalina, te focalizas y te “metes en el papel” y luchas contra alguien imaginario, o contra tus propios “enemigos naturales”, frustración, miedo, ansiedad, tristeza..

Es necesario, eso sí, conocer los movimientos y hacerlos de forma controlada y con un poco de técnica. Puedes empezar en tu gimnasio, para que te corrijan (si el monitor lo tiene a bien…) y después cómodamente en casa..

Con tanto cardio, y tanta dieta, hay que muscular. Para eso no es necesario ir al gimnasio, ni siquiera tener pesas, pero en mi caso me resulta muuuuuy aburrido, así que una alternativa es el Body Pump. Ocho temas, cada uno para un grupo muscular, en una hora lo haces todo. Evidentemente, si quieres un tipo “cruasán” no lo hagas. Necesitas mucho más, pero para mantenerte y no perder masa muscular en las carreras sirve. Además sabemos que una buena base muscular es imprescindible para mejorar nuestro día a día, evitar lesiones, y optimizar nuestro metabolismo.

Os hablo de mis favoritos, porque he probado pilates y yoga, y no es lo mío, a pesar de sus numerosas ventajas. Otro ejercicio que he tenido como referencia toda la vida es el ciclo indoor, pero está un poco más limitado al tren inferior.

 

Para gustos los colores. Nos leemos!!

Ser Moter@….

No todo el mundo vale para esto, o más bien, a no todo el mundo le gusta esa pequeña parte de sufrimiento que conlleva ir en moto…

A saber…

En verano pasas calor, mucho, la solana te pega en el cogote, la equipación te protege pero por muy fina que sea, a cuarenta grados te sudan hasta las pestañas, ni se te ocurra abrir la visera, te puede entrar un bicho, y si tienes la mínima concienciación sobre accidentes el casco jet, o incluso el modular no es opción. Tampoco conducir con chanclas, vamos por favor.

Eso en verano, porque en primavera o en otoño, igual te mueres de calor que te congelas, miras el pronóstico del tiempo mil veces, y aún así no te vale..

Y el invierno es para vivirlo, porque donde llevas la chupa bien, pero y las piernecitas…se te quedan amoratadas… increíble…

Aún así, deseando que llegue el momento de subirte encima, sea de paquete o para llevarla…porque sólo al arrancar, el sonido ya te crea la expectativa de los momentos de felicidad que vas a vivir.

Para mi hubo una experiencia reveladora. Fui a por un dorsal este invierno, enero, fresquito. No nos vamos a engañar. Cogí la moto y fui como a quince km de casa…

Empezó a llover (mucho) evidentemente no puedes correr, cualquier mancha de aceite, una rotonda con tráfico habitual, una marca vial empapada te puede hacer ir al suelo… Despacio..pero .. Oh…se mojaron los guantes. No entraban de ninguna manera, y no había gasolinera cerca para usar esos guantecillos protectores para repostar que me hubieran ayudado a ponerme los guantes. Finalmente conduje hasta casa sin guantes con un frío que helaba. Llegué a casa empapada, con una tiritera de marca mayor ….y….con una sonrisa en los labios.

Me dije que…definitivamente, si había disfrutado ese trayecto, yo era motera. Mes y medio después me estaba apuntando a la autoescuela, y ahora que hago maniobras y muevo moto de marchas pienso en cómo he podido estar todo este tiempo sin disfrutar de esa experiencia.

Moter@ se es o no se es. Da igual la edad, el género o los años que lleves sobre las dos ruedas.

V’ssss

 

Se lleva en la Sangre

Eso es así, y no me hables de Reggueatón que eso ni es música ni es ná (No sé ni cómo se escribe…).

Voy a cumplir 33 añazos. Llevo escuchando Rock 30. Y lo que te rondaré morena. Mi hermano cuando era pequeña me ponía “The Number of the Beast” de Iron Maiden, que había salido un año antes de que yo naciera, me ponía Volumen Brutal de Barón Rojo, me ponía Asfalto, Medina Azahara, Scorpions, Queen y hasta Triana, por aquello de que éramos del sur. Con esa enseñanza era muy difícil que me “encarrilase”.

Creo que es el género con más temas que se adaptan a la vida diaria y esto lo voy a explicar.

Desde los primeros temas de los 50 o desde los Beatles, hubo algo que cambió, y cambió la vida de mucha gente. Este género es un “modo de vida”, más o menos manifiesto, pero cuando lo escuchas te engancha y eso es así. Y si investigas, te preocupas de buscar los orígenes y amplías a subgéneros, es que es una gozada, que lo que vas escuchando te va gustando más y más.

Creo que no hay persona en el mundo a la que no le guste un tema de rock (normalmente son varios). De otros géneros te lo compro (soy mucho de trash, power metal, metal melódico etc, y es verdad que unos son más “audibles” que otros).

Pero hasta el más radical en su género, Hip-hop, Bakaluty (que se llevaba mucho en mi juventud), fanáticos del Reggea, o de la música de cámara… A todo perro Pichichi se le han puesto los pelillos de punta escuchando un tema de Rock.

Dime que no te has venido arriba cuando te han puesto en M-80, mientras conducías el “Rock you like a Hurricane” de Scorpions, que no has tarareado trescientas veces el “Help” de los Beatles aunque fuera en el súper cogiendo el bote de magno y echándolo al carrito, que no se te salían los ojos dando botes con el “chiquilla” de Seguridad Social en las fiestas de tu pueblo, o ya que nos ponemos el “fiesta pagana” que es mucho de orquesta, o que no te ha dejado tu ex y te has escuchado la discografía de Medina Azahara una tarde, y has terminado con ganas de cortarte las venas por 20 sitios.

En anuncios, películas, programas de TV, está en todas partes. Y por fin, no se trata de un género de gente marginal, que me encanta ver señores de traje con sus temitas de Bon Jovi, AC/DC o los más extremos Metallica. Que la Directora del área de atención nacional de mi empresa me dijo un día que le encantaba Extremoduro. Que somos muchos, que nos extendemos, que cuando te llega te atrapa y no vuelves a dejarlo…Que se nota en la piel y se lleva en la sangre. Que no puede pasar un día de mi vida sin escuchar un poco de Rock.

Saludos Rockeros!!